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miércoles, 28 de noviembre de 2018

Piquillos rellenos de Osobuco estofado


          Los pimientos del piquillo son una de las maravillas culinarias españolas y de las mas versátiles, pues se pueden preparar de múltiples maneras, así como usarse para distintos fines, como guarnición para otros platos o como plato principal. Siempre están buenos siendo difícil fracasar con ellos. Os animo a que los probéis  de esta forma, que aunque requiere tiempo prepararla requiere poco trabajo, aunque podemos acortar el tiempo si usamos una olla expres. En caso de que os sobren pimientos, siempre podéis congelarlos y reservarlos para otra ocasión.

          Ingredientes para dos:
  • 1 pieza de osobuco de 400 gr. aprox.
  • 50 gr. de cebolla bien picada
  • 50 gr. de zanahoria bien picada
  • 25 gr. de apio bien picado
  • 2 dientes de ajo bien picados
  • 1 hoja de laurel
  • 1 lata/bote de pimientos de piquillos asados de calidad
  • 1/2 litro de vino blanco seco o vino tinto, a gusto de consumidor
  • 1/4 de agua
  • Sal
  • Pimienta negra recién molida
  • Aceite de oliva virgen extra


  1. En una cacerola con cuatro cucharadas de aceite marcamos la carne hasta que esté bien dorada por ambos lados. Acto seguido vamos echando el ajo, después la cebolla, la zanahoria, el apio y el laurel, lo dejamos hacer hasta que todo esté todo bien pochado, momento en que agregaremos el vino y el agua (podemos sustituirla por caldo de carne) y dejamos cocer a fuego medio durante dos horas, En caso de utilizar olla exprés dejaremos cocer 1 hora desde que empiece a salir el vapor.
  2. Una vez bien estofada la carne, la desmigaremos con un tenedor sin desmenuzarla demasiado, es mejor que queden trozos, no queremos un puré de carne. Rellenaremos los pimientos con la carne desmigada y los reservaremos. por otro lado, colaremos la salsa y la reduciremos al gusto en una cacerola. Mientras se reduce la salsa, añadiremos lo pimientos rellenos y dejaremos cocer a fuego medio/alto hasta obtener la reducción deseada.    

jueves, 15 de noviembre de 2018

Alitas de pollo adobadas al horno


          A quien no le gustas las alitas de pollo, se pueden preparar de muchas maneras, normalmente fritas, al ajilllo, etc. En esta ocasión vamos a prepararlas en adobo acompañadas de unas patatas que se empaparán completamente con la salsa una vez horneado el conjunto. Queda un plato delicioso, económico, facil y rápido de hacer, solo nos entretendremos en la preparación del adobo.
    
          Ingredientes para dos:
  • 8 alitas de pollo
  • 1 patata grande
  • 2 dientes de ajo laminados 
  • 1 cucharada de pimentón dulce de la Vera
  • 1 ramita de tomillo fresco
  • 1/2 vaso de vino blanco seco
  • Sal 
  • Pimienta negra recién molida
  • Aceite de oliva virgen extra


  1. Para empezar preparamos el adobo, En un bol o recipiente amplio ponemos cuatro cucharadas de aceite, una cucharada de pimentón, una cucharadita de sal, pimienta negra al gusto (no pasaros) y la ramita de tomillo, removemos bien hasta que todo esté bien integrado. En ese adobo metemos las alitas que habremos cortado desechando el extremo mas fino (que guardaremos  en el congelador para hacer caldo), mezclaremos bien para que queden bien impregnadas por todas partes, taparemos y las meteremos en la nevera al menos media hora.
  2. Mientras las alitas reposan, pelamos la patata, la cortamos en bastones y las ponemos a freír en una satén u otro recipiente que pueda ir al horno con una buena cantidad de aceite. No hay que freírlas del todo, en cuanto empiecen a ablandarse las retiramos de fuego y escurrimos el aceite.
  3. Una vez listas las patatas, echamos las alitas con todo el adobo sobre ellas y añadimos el vino, llevamos al horno precalentado a 180º hasta que estén doraditas, unos veinte minutos, pero ojo, hay que vigilarlas, pues según el horno pueden hacerse antes o necesitar mas tiempo. Retiramos la ramita de tomillo y a degustar esta delicia.   

viernes, 7 de septiembre de 2018

Bacalao fresco con su pilpil de azafran y ajos tiernos


          Es de todos conocido el estupendo bacalao al pilpil tradicional y típico del País Vasco, en el que es necesario desalar convenientemente el bacalao salado de toda la vida. Pues bien, este que os presento es un bacalao al pilpil en el que utilizamos un buen lomo de bacalao fresco, con lo que evitamos la fase de desalado y el resultado es fantástico, probadlo y me daréis la razón, solo hay que hacer el pescado lo justo para que no quede seco.

          Ingredientes para dos:
  • 2 piezas de lomo de bacalao fresco de unos 200 gr.
  • 8 o 10 ajos tiernos limpios
  • 150 ml. de aceite de oliva virgen extra, preferiblemente picual
  • 10 o 12 hebras de azafrán
  • Sal
  • Pimienta negra recién molida


  1. Utilizaremos un cazo, cazuela u otro recipiente (si es de barro mejor) en el que quepan justo los trozo de bacalao. Pondremos en el recipiente elegido el aceite y lo calentaremos suavemente, añadimos los ajos y dejamos que se vayan haciendo lentamente para que dejen su sabor y aroma en el aceite.
  2. Cuando los ajos tiernos estén hechos los retiramos y reservamos. Seguidamente y con el aceite templado ponemos el azafrán y el bacalao con la piel hacia abajo y dejamos que se vaya haciendo despacio y que suelte su gelatina despacio mientras movemos suavemente el recipiente. Para que se haga mas rápido podemos tapar el recipiente pero asegurándonos de que la temperatura del aceite no suba. 
  3. Una vez que podemos ver que las lascas del bacalao empiezan a separarse, lo sacamos del recipiente con cuidado de no romperlo y lo reservamos. Cogemos una varillas o un colador y fuera del fuego batimos con energía el aceite hasta que con la ayuda de la gelatina que a soltado el bacalao, emulsione y se cree el pilpil.
  4. En  un plato lo presentamos a nuestro gusto. Puede parecer largo y complicado, pero os aseguro que es rápido y facil, siendo importante que el aceite no esté caliente para montar el pilpil.   






viernes, 24 de agosto de 2018

Cocochas de merluza al pil pil


          Plato de procedencia vasca muy rico y sabroso. La verdad es que es difícil hacerse con las cocochas necesarias para prepararlo, por lo que lo normal es degustarlas en los restaurantes a precios importantes. Tened en cuenta que de cada merluza solo se saca una cococha por lo que es complicado reunir las suficientes. En este caso tuve la suerte de encontrarlas congeladas en una gran superficie a un precio razonable, aunque yo creo que por el tamaño son cocochas de pescadilla, pero bueno sirven igual y están muy buenas.

           Ingredientes para dos:
  • 300 gr. de cocochas de merluza
  • 2 dientes de ajo laminados
  • 2 ramas de perejil bien picado
  • 1/4 l. de aceite de oliva virgen extra (picual, arbequina)
  • Sal 
  • Pimienta negra recién molida

  1. Pondremos a descongelar las cocochas en la nevera el día antes de prepararlas. Cuando estén descongelas las revisaremos para quitarles la telilla negra que algunas puedan tener.
  2. En una sartén profunda (lo ideal sería una cazuela de barro, pero yo tengo inducción y no puedo usarla) ponemos el aceite (recomiendo esos aceites por ser suaves, no conviene utilizar aceite muy potentes pues invadirían la preparación con  su fuerte sabor) y los ajos, dejando que se vayan confitando hasta que empiecen a dorarse y el aceite se impregne de su sabor, en este momento los retiramos.
  3. Con el aceite templado echamos las cocochas, sal pimentamos y empezamos a mover la sartén suavemente para que no se rompan las cocochas, pero sin parar. Tened en cuenta que este producto se cocina enseguida por en cuanto veamos que están casi hechas apagaremos el fuego y seguiremos moviendo la satén hasta conseguir que el aceite emulsione con lo jugos del pescado y se forme el pil pil. 
  4. Cuando servimos el plato espolvoreamos con el perejil picado.
          En caso de que no consigáis el pil pil, retirar las cocochas de la sartén y con una varillas o mejor un colador procedéis a batir el aceite. De esta manera seguro que lo sacáis adelante.      

viernes, 11 de mayo de 2018

Ragut de ciervo con frutos rojos



          Alguna veces nos encontramos con la sorpresa de encontrar carne de caza, en este caso de ciervo, y no me puedo resistir a comprarla para preparar un buen guiso. En la zona donde yo estoy se ve en raras ocasiones y aunque sea envasada vale la pena degustarla pues para el que le guste este tipo de carnes, un poco fuertes, son una delicia, eso sí, requieren tiempo de preparación. Yo las acompaño con un poco de frutas del bosque que le aportan un poco de acidez y frescor, pero son totalmente optativas, sin ellas el guiso queda exquisito.

          Ingredientes para dos:
  • 400 gr. de carne de ciervo cortada en dados
  • 1 cebolla cortada a groso modo
  • 2 dientes de ajo con su camisa
  • 1 zanahoria  muy picada
  • 50 gr. de pimiento verde muy picado
  • 2 hojas de laurel
  • Pulpa de pimiento choricero o ñora
  • Pimentón de la vera dulce
  • 100 gr. de frutos rojos variados (grosellas, arándanos, etc.)
  • 70 ml. de vino blanco
  • Sal
  • Pimienta negra recién molida
  • Aceite de oliva virgen extra
 

  1. Lo primero que haremos es poner las carne junto a los ajos, la cebolla, la zanahoria, el pimiento y el laurel en un bol, lo cubrimos con el vino, lo tapamos con film y lo dejamos macerar en la nevera durante al menos 24 h.
  2. Pasado el tiempo y una vez macerado, lo colamos, reservamos el liquido y separamos la carne de las verduras y la secamos con papel de cocina, si no lo hacemos nos salpicará mucho al sellarla.
  3. En una olla con tres cucharadas de aceite caliente sellamos la carne por todos los lados, añadimos las verduras y dejamos que se pochen bien echando sal y pimienta, sin pasarnos. Cuando las verduras estén bien pochadas añadimos una cucharada de pulpa de pimiento choricero o ñora y otra  de pimentón de la Vera dulce, damos un par de vueltas y agregamos el vino de la maceración, llevamos a ebullición y dejamos hacer a fuego medio-bajo durante al menos una hora. Pasado el tiempo pincharemos la carne para comprobar que esta tierna y melosa, si no fuera así la dejaríamos cocer un rato mas comprobando de cuando en cuando.
  4. Cuando la carne esté hecha, prepararemos en un cazo a fuego medio los frutos rojos sin mas añadidos, dejando que empiecen a deshacerse, momento en que probaremos, si están muy ácidos añadiremos una cucharadita de azúcar.  

miércoles, 14 de marzo de 2018

Pollo en salsa de sidra



          Una forma mas de comer este ave tan socorrida que acepta multitud de formas de preparaciones y todas buenas, si además es de corral pues mejor todavía. Con la salsa de sidra os quedará un plato con toque a dulce con la suficiente acidez para compensar. S puede hacer con una picada de almendras y añadir unos orejones o ciruela seca, etc. que acompañan muy bien, pero en este caso, prepararemos un plato rápido, facil, rico utilizando solamente una cacerola, por lo manchamos poco, lo que hay que tener en cuenta. Si aun queremos trabajar menos, le pedimos al carnicero que nos lo parta en octavos o cuartos según lo queramos. Lo podemos acompañar con unas patatas fritas, un cuscús...

          Ingredientes para dos:
  • 1/2 pollo troceado en octavos (de corral mejor)
  • 1 cebolla cortada en juliana
  • 2 dientes de ajo cortado en laminas
  • 1 rama de perejil bien picado
  • 1/2 l. de sidra normal (espumosa)
  • 1 cucharadita de pimentón dulce de la Vera
  • Sal
  • Pimienta negra recién molida
  • Aceite de oliva virgen extra


  1. Una vez tenemos el pollo troceado, el ajo laminado, la cebolla cortada y el perejil picado, cogemos una cacerola y la llevamos al fuego, con el aceite bien caliente echamos el pollo y procedemos a freírlo hasta que este bien dorado, añadimos el ajo, un momento después la cebolla, sal pimentamos y dejamos hacer a fuego medio durante unos cinco minutos hasta que la cebolla este bien pochada y con un poco de color, momento en que añadimos la sidra, bajamos un poco el fuego, tapamos y dejamos cocer veinte minutos, destapamos y dejamos otros diez minutos o hasta que la salsa reduzca y espese un poco.

viernes, 12 de enero de 2018

Berenjenas rellenas de carne


          Que buenas están las berenjenas y si son rellenas aún más. Se pueden preparar de muchas maneras y utilizar en otras preparaciones a las que acompaña perfectamente, en fin, es un producto versátil, económico y agradecido que se deja tratar fácilmente y como he dicho de muchas maneras. Vamos con la receta que nos ocupa y que es perfecta para cerrar una comida y  dar paso al postre.
             Como vamos a utilizar el horno, podemos aprovechar para asar otras cosas y así aprovechar la energía, en este saso también puse a asar unos pimientos rojos y unos tomates para preparar asadillo, que bien guardado en la nevera aguanta varios días y es muy socorrido para guarnición de otro platos o como entrante en una comida.         

          Ingredientes para dos:
  • 1 berenjena hermosa
  • 200 gr. de carne picada, mis de ternera y cerdo
  • 1diente de ajo
  • 1/2 cebolla normal
  • 1 tomate maduro
  • 1 cucharada de salsa inglesa (opcional)
  • Queso (parmesano, manchego...) al gusto
  • Sal
  • Pimienta negra recién molida
  • Aceite de oliva virgen extra


  1. Lo primero que tenemos que hacer es asar la berenjena, lo podemos hacer de varias maneras, asándola entera, partiéndola por la mitad, haciéndole unas incisiones con la puntilla en la carne y poniéndola en una sartén a fuego medio hasta que esté blanda... En este caso la asé en el horno junto con otras cosas durante unos 40' a 180º. Cuando esté asada y fría o templada, la cortamos por la mitad a lo largo y con una cuchara sacamos la carne, que saldrá sin problemas, reservándola tanto la carne que picaremos con el cuchillo como la piel que mantendremos con su forma.
  2. Mientras se va asando la berenjena, picamos el ajo, la cebolla y el tomate. En una sartén caliente con tres cucharadas de aceite, echamos el ajo, cuando se dore añadimos la cebolla dejando se poche bien, agregamos la carne, salpimentamos, doramos y añadimos el tomate, la berenjena asada y picada y dejamos hacer cinco minutos mezclando bien.
  3. Repartimos esta farsa entre las dos mitades de berenjena, cubrimos con queso rallado (si lo rallamos al momento, mucho mejor) al gusto y gratinamos hasta que el queso se funda y empiece a dorarse. Que aproveche. 

miércoles, 10 de enero de 2018

Mollejas de ternera lacadas en salsa de vino blanco

          Este es un plato de lo que venimos en definir de casquería, no a todo el mundo le gusta, pues la asocia a los despojos del animal. Nada mas lejos de la realidad, bien tratada con los productos de casquería se pueden hacer grandes platos, aunque normalmente son un poco mas laboriosos. En este caso es importante que la mollejas sean muy frescas y que las preparemos el día de la compra pues tienden a deteriorarse pronto al igual que es imprescindible quitarles la telilla que tienen, para lo que las pasaremos por agua hirviendo durante dos minutos, las enfriaremos con agua fría y procederemos con paciencia a retirársela.

          Ingredientes para dos:
  • 200 gr. de mollejas de ternera
  • 2 chalotas finamente picadas
  • 1 diente de ajo finamente picado
  • 1 cayena
  • 100 gr. de champiñones laminados
  • 1 cucharada de miel
  • 1 vaso de vino blanco seco
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Perejil picado 
  • Sal
  • Pimienta negra recién molida

  1. Una vez tenemos las mollejas limpias y secas y troceadas, las pasamos por una sartén con dos cucharadas de aceite bien caliente hasta que estén bien doradas por todas partes, las sacamos y reservamos.
  2. En el misma sartén y aceite menos caliente, doramos el ajo, añadimos la chalota, la cayana, un poco de sal y pochamos bien. Cuando la chalota tome color echamos los champiñones, revolvemos, dejamos un minuto y añadimos  la miel, damos unas vueltas y agregamos el vino subiendo la potencia del fuego, dejamos que evapore el alcohol, añadimos las mollejas y las vamos napando con la salsa mientras esta se va reduciendo hasta casi desparecer.
  3. A la hora de servir ponemos u n poco de perejil picado por encima. Esta preparación sirve como entrante, como tapa o como plato, depende de como y cuanto emplatemos. 

martes, 21 de noviembre de 2017

Bacalao confitado con su pilil de azafran acompañado de picadillo de tomates y pimientos


          Nueva receta de bacalao totalmente pensada y realizada por mi, que aunque parezca pedante me ha salido de maravilla, el resultado es realmente bueno y es una manera de disfrutar de está maravilla que es el bacalao, os lo recomiendo.

         Ingredientes:
  • 1 pimiento rojo
  • 1 pimiento verde
  • 1 lata de tomate triturado
  • 1 cebolla pequeña o media grande
  • 3 dientes de ajo
  • 400 gramos de lomo de bacalao salado
  • 1sobre de hebras de azafrán
  •  Aceite de oliva virgen extra 
  • Pimienta        

                         

  1.       Para llegar a esto que veis en la foto, empezaremos preparando el "picadillo" asando los dos tipos de pimiento en el horno a 180 grados durante unos 40 minutos, es preferible envolverlos en papel de aluminio ya que se mancha menos y es más fácil reservar el liquido que sueltan. Mientras se asan los pimientos, preparamos la salsa de tomate, picando muy finos los ajos y la cebolla y poniendo ambos a pochar en un recipiente con aceite de oliva, si es virgen extra mejor. Una vez estén bien pochados, añadimos el tomate y dejamos que vaya reduciendo lentamente hasta que evapore toda el agua. Para terminar con el picadillo, pelamos los pimientos, los cortamos en tiras y los mezclamos con la salsa de tomate. Reservamos.
  2.      Ahora vamos con el bacalao, que tendremos previamente desalado sumergiéndolo en agua abundante en un recipiente amplio en la nevera y cambiándole el agua cada ocho horas durante al menos dos día, hay que tener en cuenta el tamaño y grosor del bacalao, yo recomiendo que lo probéis para aseguraros que está bien desalado.  Bien, cortamos trozos de unos 200 gramos y le quitamos la piel, buscamos un recipiente en el que cojan los trozos de bacalao y que sea hondo. En primer lugar tostamos en el recipiente el azafrán, esto es muy rápido y hay que tener cuidado de que no se queme, una posibilidad para evitarlo es envolverlo en papel de aluminio y cuando esté caliente retirarlo y desenvolverlo. Ponemos un poco de aceite y echamos un par de ajos laminados y dejamos que se tuesten un poco, ojo que no se quemen, en este punto se retiran y se reservan. Acto seguido ponemos mas aceite, el suficiente para cubrir el bacalao que introduciremos en el aceite que debe estar a baja temperatura, sabremos que es la ideal cuando metamos un dedo en el aceite, notemos calor pero que no queme y lo dejamos confitar durante 10 o 15 minutos. De todas formas sabremos que esta en su punto cuando veamos las lascas del bacalao, lo sacamos y reservamos.
  3.     Para ir terminando, en el aceite echamos el azafrán tostado y las pieles del bacalao y dejamos que vayan soltando la gelatina que tienen, las retiramos y batimos enérgicamente el aceite hasta obtener el pilpil. Las pieles las tostamos hasta que se deshidraten bien en una sartén aparte con un poco de aceite no muy caliente.
  4.     Presentamos el plato poniendo en el centro el picadillo, encima un trozo de bacalao que cubrimos con el pilpil de azafrán y terminamos colocando encima unas laminas de ajo y un trozo de la piel seca. 



jueves, 9 de noviembre de 2017

Calamares en su tinta


          Esta es una de esas recetas de toda la vida que vale la pena recordar y preparar de cuando en cuando. Se puede preparar con chipirones enteros o con calamar mas grande troceado, con largo tiempo de cocción o simplemente pasando un momento el calamar por la satén muy  caliente, aunque la textura es bastante distinta según el caso el resultado final es siempre extraordinario. A mi, llamarme antiguo pero prefiero la cocción larga. Como acompañamiento le va de perlas un simple arroz blanco que mezclado con la tinta es una pasada. En este caso, cuestión de mercado, he comprado unos calamares medianos, lo mejor son los chipirones que una vez preparados quedan de bocado pero no ha sido posible.

          Ingredientes para dos:
  • 4 calamares medianos
  • 1 cebolla mediana picada
  • 2 dientes de ajo picados
  • 1 tomate pequeño
  • 2 ramas de perejil picadas
  • 1/2 vaso de vino blanco seco
  • 2 bolsitas de tinta de calamar
  • Sal
  • Pimienta negra recién molida
  • Aceite de oliva virgen extra                  


  1. Lo primero es limpiar los calamares (podemos comprarlos limpios o pedir que nos los limpien en la pescadería), les damos la vuelta y los rellenamos con sus tentáculos y aletas. Al darles la vuelta no es necesario cerrarlos con palillos u otro método, ya que ellos mismos se cierran cuando les damos calor. 
  2. En una sartén pequeña ponemos a asar el tomate partido por la mitad (lo suyo sería asarlo en el horno, pero por un tomate no vale la pena encenderlo).
  3. En una cacerola pequeña (lo justo para que entren los calamares) bien caliente, sin aceite, ponemos los calamares, solo un momento por cada lado y los retiramos y reservamos. Ponemos tres cucharadas de aceite en la cacerola, echamos los ajos dejando que empiecen a dorarse, en ese momento añadimos la cebolla y un poco de sal y pimienta, dejamos que se vaya pochando lentamente durante un buen rato, hay que conseguir que la cebolla empiece a dorarse. Conseguida la cebolla dorada es el  momento de poner el tomate asado y troceado integrándolo bien, añadimos la tinta de calamar dándole una vueltas, echamos el vino y el perejil y dejamos hacer a fuego bajo hasta que el reduzca el vino casi por completo. Antes de que quede seco ponemos los calamares, tapamos y dejamos hacer durante treinta o cuarenta minutos (según el tamaño de los calamares) a fuego bajo. No os asustéis por que se queden secos o se pegue, pues los calamares soltaran suficiente agua. Cuando los calamares estén tiernos los retiramos, trituramos la salsa con túrmix o brazo, la pasamos por el chino, devolvemos a la cazuela y unimos los calamares dándole un hervor. Listo para disfrutar.

lunes, 6 de noviembre de 2017

Lomos de salmonetes horneados


          Para preparar este plato, lo primero es comprar unos buenos salmonetes medianos, entonces tenéis dos opciones, pedirle al pescadero que os saque los lomos o sacarlos vosotros mismos. Una vez tengáis los lomos podéis quitarle las espinas del centro con unas pinzas si no queréis encontrarlas o dejarlas si no os importa. Por lo demás, todo es muy sencillo, tanto que hasta me da apuro, de verdad si no lo hacéis no tenéis escusa.

          Ingredientes para dos:
  • 6 u 8 salmonetes medianos
  • 2 ramas de perejil finamente picado
  • 2 dientes de ajos finamente picados
  • Sal
  • Pimienta negra recién molida
  • Aceite de oliva virgen extra     


  1. En una placa de horno cubierta con papel de hornear disponemos los lomos de salmonete, los sal pimentamos y rociamos con un poco de aceite. Introducimos en el horno precalentado a 160º durante unos diez minutos. Hay que vigilarlos para que no se hagan demasiado y evitar que queden secos, cuando empiecen a dorarse los  lados ya están.
  2. Mientras se hacen los salmonetes, en una sartén con dos cucharadas de aceite ponemos a dorar los ajos picados, cuando empiecen a tomar color añadimos el perejil picado y apartamos inmediatamente de fuego.
  3. Sacamos los salmonetes, los ponemos en el plato y le echamos el aceite con ajo y perejil por encima.     

miércoles, 18 de octubre de 2017

Pie de cerdo en salsa Tito






          Los pies de  cerdo o manitas como queramos llamar a este producto, admite un sinfín de preparaciones todas ellas con buen resultado. A mi personalmente me encantan de casi todas las maneras, con distintas salsas, a la brasa, a la plancha, etc., el gran secreto para conseguir disfrutarlas es la cocción, pues deben estar bien cocidas para que queden melosas y sabrosas. Una vez cocidas podemos prepararlas como mas nos gusten, se pueden presentar enteras o bien las podemos deshuesar, lo que normalmente agradecen los invitados pues se comen fácilmente y no nos manchamos las manos con los huesos, aunque hay quien no lo admite pues le gusta chupetearlos, en fin cada cual pude disfrutarlos a su gusto. En esta ocasión os traigo una receta que a mi personalmente me encanta, aunque cada cual la puede adaptar a su gusto. Hay que tener en cuenta, que en contra de lo que parezca, no engordan, lo que engorda es el pan que usamos para hacer desaparecer la salsa.

          Ingredientes para dos:
  • 2 pies de cerdo partidos a la mitad o en cuartos
  • 2 dientes de ajos
  • 1 cebolla hermosa
  • 2 zanahorias
  • 1 nabo
  • 1 rama de apio
  • 1 hoja de laurel
  • 4 clavos de olor
  • 100 gr. de chorizo picado
  • 100 gr. de jamón picado
  • 1 cucharadita de pimentón dulce de la Vera
  • 100 gr. de vino blanco seco
  • Sal  
  • Pimienta negra en grano
  • Azafrán molido
  • 1 cucharada colmada de perejil picado
  • Aceite de oliva virgen extra

  1. En una olla grande ponemos los pies los cubrimos de agua y les damos un hervor breve (aconsejo haberlos tenido en agua fría durante unas horas para desangrarlos). Una vez han hervido un par o tres minutos tiramos el agua, los pasamos por el grifo para  de esta manera eliminar las impurezas y a la vez le quitamos ese sabor y olor fuerte de casquería. Ponemos de nuevo en la olla, agregamos media cebolla con los clavos pinchados, un ajo, las zanahorias, el nabo, el apio y la hoja de laurel, cubrimos con agua y ponemos a hervir durante al menos una hora y media hasta que los pies estén tiernos. Una vez tiernos es el momento de decidir si los queremos deshuesar, en caso afirmativo procedemos intentando que no quede ningún hueso, reservamos en su agua de cocción que habremos colado.
  2. Picamos la cebolla y el ajo y en otra olla o cazuela con dos cucharadas de aceite caliente, lo sofreímos hasta que la cebolla esté bien caída, entonces añadimos el chorizo y el jamón dejando que se dore. Añadimos el pimentón, el azafrán y seguidamente regamos con el vino, dejamos que se evapore el alcohol, ponemos los pies y echamos agua de la cocción de los pies hasta cubrirlos, dejamos hervir suavemente unos veinte minutos, sacamos los pies, colamos la salsa y si es necesario la dejamos reducir, tiene que quedar espesita.
  3. Disponemos los pies en un plato y regamos con la salsa, decoramos con un poco de perejil picado y con la ayuda de un buen pan nos ponemos como gochos. Que aproveche.

viernes, 13 de octubre de 2017

Albondigas de sepia y gambas en salsa


          Probad estas albóndigas, son sanas, jugosas, sabrosas y fáciles de hacer. No siempre tenemos que ceñirnos a las típicas albóndigas de carne, se pueden hacer de otras muchas maneras como es el caso,  o de pescado diverso como merluza, pescadilla, salmón, etc.

          Ingredientes para dos:
  • 1 sepia de playa de unos 300 gr.
  • 100 gr. de gambas
  • 1 rebanada de pan de molde mojada en leche
  • 1 cucharada de perejil finamente picado
  • 2 dientes de ajo sin germen finamente picado
  • 1 cebolla finamente picada
  • 1 huevo pequeño
  • 1 copa de brandy
  • 1/2 l. de caldo de pescado
  • 1 cucharada de tomate concentrado
  • 1 cucharada de café de salsa de pescado (opcional)
  • 1 cucharada de café de pimentón dulce
  • Sal
  • Pimienta negra recién molida
  • Aceite de oliva virgen extra  

  1. Empezamos por preparar la farsa con la que haremos las albóndigas. Limpiamos la sepia (podemos pedirle al pescadero que nos la limpie pero que nos reserve las bolsas interiores sin la tinta), la troceamos muy fina o la pasamos por algún triturador que tengamos dejándola fina pero si pasarnos. Pelamos las gambas reservando las cabezas y cascaras, y las cortamos en trozos pequeños pero que se noten. En un bol ponemos las sepia y las gambas, añadimos el pan bien escurrido de la leche, el perejil, un ajo, dos cucharadas de cebolla y le huevo, sal pimentamos y mezclamos todo bien, lo cubrimos con film y dejamos en la nevera para que coja cuerpo mientras preparamos la salsa.
  2. Para preparar la salsa en primer lugar en un cazo con una charada de aceite bien caliente echamos las cascaras y cabezas de las gambas, freímos machacándolas con una cuchara para que suelten todos sus jugos con cuidado de que no se quemen pue amargarían, añadimos el brandy dejando que evapore el alcohol momento en que agregamos 1/2 vaso de agua y dejamos reducir a la mitad, colamos y reservamos la reducción. En una sartén con dos cucharadas de aceite ponemos el ajo, cuando empiece a dorar añadimos la cebolla sal pimentamos y dejamos rehogar bien, cuando la cebolla este transparente agregamos el tomate concentrado, la salsa de pescado, el pimentón damos unas vueltas y acto seguido, antes de que el pimentón se que queme, echamos el caldo de pescado y dejamos hacer a fuego medio. Pasados diez minutos añadimos la reducción de las cabezas de gambas dejando que siga reduciendo hasta que  quede una salsa un poco concentrada, probamos y rectificamos de sal si es necesario, la pasamos por el chino o colador y reservamos. si no hubiera quedado suficientemente espesa, podemos ligarla con un poco de aceite antes de servirla.
  3. Cuando a la salsa le quede unos diez minutos, nos ponemos con la farsa, la sacamos de la nevera, hacemos las albóndigas, las pasamos por harina y las doramos en una sartén con aceite de manera que las cubra al menos por la mitad, una vez doradas las pasamos a la salsa ya colada y las dejamos hervir suavemente unos diez minutos. Ya solo queda degustarlas, están riquísimas.

miércoles, 27 de septiembre de 2017

Spaguetti con albondigas

          Como ya os comente en la receta de albóndigas con tomate, como hice mas cantidad de la necesaria para una comida, guardé el excedente en un taper en congelador para utilizarlas en otro momento. Hoy tenía poco tiempo para preparar la comida y me acordé de ellas.
  
          Ingredientes para dos:

  • 200 gr. de spaguetti
  • 8 albóndigas con salsa de tomate
  • 2 l. de agua
  • 2 cucharadas de sal


  1. Como ya tenemos las albóndigas preparadas (sobrantes de la una preparación anterior), solo tenemos que hervir la pasta siguiendo las instrucciones del fabricante, procurando dejarla al dente (de esta forma no la pasta engorda), disponerla en el plato y acompañarla con las albóndigas. Si queréis podéis rallar un poco de queso parmesano o el que mas os guste y picar un poco de albahaca y echársela por encima, es refrescante y le va muy bien a este plato.

jueves, 24 de agosto de 2017

Albodigas con salsa de tomate

   
          Un clásico de toda la vida en la cocina popular española, que tiene tantas variantes como hogares, cada cual tiene su receta, además de la posibilidad que tiene en su elaboración añadir los ingredientes que queramos para darle nuestro toque, si bien la base siempre suele ser la misma. En este caso a la farsa le añado piñones y albahaca, además del típico perejil, quedan muy bien gracias a la frescura que les da la albahaca y el toque de los piñones tostados es genial. Vale la pena hacer mas cantidad de albóndigas de las necesarias para el momento, pues podemos congelarlas y utilizarlas en otro momento para venideras preparaciones, como es el caso de otra receta que os presentaré, en la que únicamente hará falta cocer un poco de pasta.

          Ingredientes para dos:
  • 400 gr. de carne picada mixta (ternera y cerdo)
  • 2 dientes de ajo
  • 1/2 cebolla mediana
  • 1cucharada colmada de perejil picado
  • 1 cucharada colmada de albahaca picada
  • 1 rebanada de pan de molde empapada con leche
  • 1 huevo
  • 10 gr. de piñones tostados y picados a groso modo
  • 1 patata mediana cortada en dados
  • Sal
  • Pimienta negra recién molida
  • Aceite de oliva virgen extra 
          Para la salsa de tomate:
  • 1 lata de 1/2 kg. de tomate triturado
  • 1 cebolla mediana picada finamente
  • 2 dientes de ajo picados finamente
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharada de azúcar
  • 1/2 cucharada de sal
  • 1/2 cucharada de pimienta negra recién molida
          Con estas cantidades podremos guardar y congelar salsa de tomate para varias ocasiones, pero vale la pena por el trabajo que nos ahorrará en venideras ocasiones.
  1. Empezaremos preparando la salsa de tomate, en una cacerola profunda calentamos el aceite y ponemos los ajos, en cuanto empiecen a dorarse añadimos la cebolla y un poco de sal dejando que se poche bien, momento en echamos el tomate, el azúcar, la pimienta y el resto de la sal, tapamos y dejamos hacer hasta que se evapore toda el agua y quede una salsa consistente, reducirá casi a la mitad.
  2. Mientras se está preparando la salsa de tomate, nos ponemos con la farsa de las albóndigas, para ello en un bol ponemos la carne picada, los ajos y la cebolla finamente picados al igual que el perejil y la albahaca, tostamos levemente los piñones los picamos a groso modo (que se noten), sal pimentamos, añadimos el pan bien escurrido y mezclamos con insistencia hasta que todo este bien integrado, dejamos reposar al menos 1/2 hora. Pasado este tiempo formamos las albóndigas de tamaño mediano, las pasamos por harina (la justa, no queremos exceso) y las doramos en una sartén con aceite de oliva.
  3. En otra sartén o utensilio similar disponemos la cantidad de salsa de tomate que queramos utilizar y le añadimos las albóndigas dejando que se haga a fuego lento durante unos quince minutos. En el últimos momento, cinco minutos antes de terminar, le agregamos las patatas fritas a cuadraditos para que cojan sabor y ya tenemos un buen plato de albóndigas sabrosas y jugosas. Buen provecho. 
  4.    

miércoles, 16 de agosto de 2017

Filete de trucha asalmonada con jamón


          Sencilla, saludable, económica y exquisita para los amantes del pescado de estas características, cargado de omega 3. La trucha asalmonada es un pescado graso y saludable, lo normal es encontrarla entera y de un tamaño mediano cuya receta mas conocida es prepararla frita con jamón en su interior. En ese caso he encontrado este filete que debe corresponder a un pez de tamaño considerable y con una pinta estupenda. En vez de prepararla frita ya que solo tiene piel por un lado, la he preparado a la plancha rellena de jamón. 

          Ingredientes para dos:
  • 2 filetes de lomo de trucha de unos 300 gr.
  • 100 gr. de jamón lo mejor posible
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta negra recién molida
  • 1 cucharada de Eneldo seco

  1. Lo primero que vamos a hacer es abrir el filete como si fuera un libro, después de asegurarnos que le hemos quitado todas las espinas, para poder rellenarlo con el jamón. Una vez abierto disponemos el jamón y cerramos el filete dejándolo en su posición normal. Salpimentamos y lo ponemos en una sartén o plancha muy caliente con el aceite durante un minuto, nos aseguramos de que la piel esta bien hecha y bajamos el fuego a medio, dejando que siga haciéndose unos tres minutos mas. Le damos la vuelta con cuidado de que no se caiga el jamón y seguimos cocinado otros tres minutos, subimos el fuego a tope durante unos segundo para que se dore la carne, lo sacamos y emplatamos espolvoreando el eneldo por encima. De esta forma quedará muy jugoso y un poco cruda la trucha por la parte mas gruesa, si os gusta mas hecha solo hace falta tenerlo un par de minutos mas haciéndose, uno por cada lado, pero se corre el riesgo de que la parte fina quede demasiado hecha y un poco seca., aunque se puede evitar protegiéndola poniendo papel de aluminio entre la sartén y esa parte de la pieza.



jueves, 4 de mayo de 2017

Lubina a la espalda con patatas

          Hoy vamos a preparar un plato de pescado rápido rico y fácil, apto para mantener la línea sobre todo si cambiamos las patatas por una ensalada. Yo os presento una lubina de cultivo ya que es bastante mas barata que la salvaje y sale realmente bien, pero esta misma elaboración se puede realizar con otros pescados como dorada, besugo, corvina, pargo etc. Os aconsejo que pidáis en la pescadería que abran el pescado y le quiten las espinas pues es un poco engorroso si no se tiene practica.

          Ingredientes:
  • 1 lubina de ración por persona
  • 1 patata mediana por persona
  • 2 o 3 dientes de ajo
  • 1 cucharada de pimentón dulce (de la Vera mejor)
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta negra (recién molida mejor) 
  • unas gotas de vinagre de vino
  1. Pelamos las patatas, las cortamos en rodajas finas y pasamos por una sartén con aceite hasta que empiecen a ablandarse, las sacamos y reservamos.Cogemos una bandeja de horno y la cubrimos con papel de aluminio, embadurnamos este con aceite para que no se peguen las patatas y las lubinas, ponemos las patatas cubriendo fuente y sobre ellas las lubinas con la piel para abajo, sal pimentamos y llevamos al horno precalentado a 180º durante unos diez minutos, comprobamos que están echas y las sacamos, en caso negativo las dejamos un poco mas pero con cuidado de que no se pasen de cocción.
  2. En las sartén con el aceite de freír las patatas doramos los ajos finamente laminados hasta que empiecen a dorarse, retiramos del fuego y cunado se temple añadimos el pimentón y una gotas de vinagre damos una vueltas fuera del fuego
  3. Servimos la lubina y las patatas con la salsa de ajos y pimentón al gusto y a disfrutar.  

martes, 7 de febrero de 2017

Ossobuco en salsa con patatas paja

     
            Exactamente no sé el motivo por el que se adjudica esta pieza de carne a la cocina italiana y parece que solo se puede comer a la milanesa. Nada mas lejos de la realidad, cocinándola bien se puede hacer de la manera que mas nos guste, con la salsa que mas se adapte a nosotros, eso sí, hay que echarle tiempo para dejar la carne tierna y melosa, lo que nos llevará una hora y media aproximadamente, pero al final el resultado es muy bueno.

          Ingredientes:
  • 1 pieza de carne de unos 350 o 400 gr.
  •  1/2 cebolla mediana
  • 2 dientes de ajo
  • 1 tomate maduro
  • 50 gr. de pimiento verde
  • 50 gr. de pimiento rojo
  • 50 gr. de zanahoria
  • 1/2 l. de caldo de carne
  • 1 vaso de vino blanco
  • 1 patata
  • 1 cucharada de harina
  • Sal
  • Pimienta negra
  • Aceite de oliva virgen extra         

  1. Empezamos por picar muy finamente las verduras para que prácticamente se deshagan en el transcurso de la cocción. Una vez las tenemos picadas, salpimentamos y enharinamos los osobucos levemente y los marcamos en una cacerola amplia con aceite bien caliente, los retiramos y reservamos, si no queréis que se retuerzan hacerles unos cortes el os lados. En la misma cacerola añadimos un poco mas de aceite y sofreímos todas las verduras a las que pondremos un poco de sal y pimienta, cuando estén bien pochadas, añadimos el tomate y dejamos que se haga bien eliminado todo el agua, llegado ese momento, desglasamos con el vino y cuando se haya eliminado el alcohol añadimos lo osobucos reservamos, cubrimos  bien con el caldo y dejamos cocer a fuego lento durante una hora y media.
  2. Mientras se hace la carne, pelamos las patatas y cortamos, primero en rodajas finas y después en palitos finos también,  metemos en un bol con agua dejando que suelten el almidón. Colamos las patatas, las secamos con un paño o papel absorbente y las freímos en abundante aceite caliente pero no demasiado, se deben ir riendo poco a poco para que queden crujientes. Es mejor hacerlas por tandas y moviéndolas bastante evitando así que se peguen, cuando empiecen a dorarse las sacamos sobre papel de cocina para que dejen el exceso de aceite.
  3. Solo queda un paso, presentarlo y darnos el gustazo de comerlo, no os olvidéis del tuétano que encontramos dentro del hueso, untado en pan es espectacular.   

miércoles, 21 de diciembre de 2016

Alitas de pollo adobadas al horno


          Aquí os presento un plato económico y muy sabroso, fácil de preparar y que da poco trabajo, si bien tenéis que tener en cuenta el tiempo y la temperatura que propongo, ya que cada horno es un mundo, por lo que hay que vigilarlas de cuando en cuando no se vayan a quemar. Por lo demás, disfrutareis con la melosidad y sabor de esta carne tan versátil.

          Ingredientes para dos:
  • Diez alitas de pollo troceadas
  • 1 patata hermosa
  • 2 ajos muy picados
  • 1 cucharada de hiervas provenzales secas
  • 1 cucharada de pimentón  que dulce
  • 6 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • Pimienta negra recién molida
  • Sal
  • 1 vasito de vino blanco seco
  1. Pelamos, lavamos y cortamos la patata como mas nos guste, la matemos en un bol con agua y la reservamos.
  2. En otro bol mezclamos todos  los ingredientes menos el pollo y el vino, lo batimos con varillas o tenedor hasta obtener el adobo en el que meteremos el las alitas, las embadurnamos bien masajeándolas con las manos para que el adobo llegue a todas partes, añadimos las patatas y lo dejamos reposar todo en la nevera durante unas horas para que se impregnen bien.
  3. Una vez pasadas un par de horas lo colocamos todo en un recipiente bien repartido y llevamos al horno precalentado a 180º durante una hora, momento en que añadimos el vino, subimos la temperatura a 200º y dejamos hasta que evapore el alcohol y las alitas se doren. 




jueves, 1 de diciembre de 2016

Habitas baby con calamar en su tinta

          Esto lo tenéis que probar, está de cine y no hay quien pueda decir que no lo hace porque es difícil, es tan sencillo que casi me da vergüenza, si me apuras la única "dificultad" sería el huevo poché, pues nada lo freís y ya está. No hay mas que comprar un bote de habitas baby y un par de latas de calamares en su tinta, con calamares en salsa americana también están buenísimo. Con menos cantidad por ración y con huevos de codorniz quedaría una tapa increíble.

          Ingredientes para dos:
  • 1 bote de 250 o 300 gr. de habitas baby en aceite
  • 2 latas de calamares en su tinta
  • 2 huevos medianos
  • 2 rebanadas de pan de pueblo (de ciudad también vale) 

  1. Abrimos el bote de habitas y le quitamos el aceite que reservamos.
  2. Abrimos las latas de calamares y les retiramos parte del aceite que tienen.
  3. En un cazo ponemos agua con un cucharadita de  sal y una cucharada de vinagre al fuego y llevamos a ebullición, en este momento bajamos la potencia para que el agua no borbotee, con una cuchara la movemos para hacer un remolino y echamos los huevos que dejamos unos tres minutos y medio o cuatro, sacamos y reservamos.
  4. Cogemos una sartén, la llevamos al fuego, ponemos un par de cucharadas de aceite de las habitas, cuando esté caliente echamos las habitas, las salteamos y añadimos los calamares, mezclamos, damos un par de vueltas y servimos con el huevo encima y el pan previamente tostado.